EL MITO DE LA SANIDAD DEFICIENTE AMERICANA

miércoles 31 marzo 2010

Aprovecho que está de moda el asunto de la sanidad en América, por la reforma que quiere hacer Obama en dicho país, para deshacer (o intentarlo al menos) el mito de que es un sistema de salud malo.

Primeramente debo decir (repetir, mejor dicho), que el objetivo principal de este blog, es rebatir con datos, una serie de mitos que conviven con nosotros, que damos casi siempre por ciertos, y que, ciertamente, nos bloquean en el proceso del conocimiento, del aprendizaje continuo y, en definitiva, de la Cultura.

Por eso mismo no es este el foro para debatir opiniones, siempre subjetivas, siempre respetables, y siempre cuestionables.

En el asunto de la sanidad en Estados Unidos debemos separar, aquí, primero dos bloques.

Uno es si la sanidad americana es mala, o deficitaria, o inhumana. Esto sería el mito.

El otro bloque es el ideológico. Es decir, si la cobertura sanitaria pública para todos los ciudadanos, es el ideal político (punto de vista socialdemócrata), o bien, si el estado no debe intervenir más que con sectores de la población desfavorecidos en general, permitiendo al resto que decidan si contratan un seguro médico privado, publico, o no contratan ninguno (punto de vista liberal, del que EE.UU. es histórico ejemplo).

Aún declarándome partidario de este último, como, por otra parte, ya debe sospechar cualquiera que me haya seguido en este blog, insisto en que no es el objetivo del mismo, y me ceñiré, por tanto, a rebatir el mito que pulula (sobre todo por España) de que si no tienes seguro, te mueres en la calle.

Hay que empezar diciendo que, al igual que la democracia, el sistema sanitario americano no es perfecto, pero es el menos malo de los conocidos. Vamos a ello.

La infraestructura hospitalaria en Estados Unidos es, con diferencia, la mejor y más eficaz del mundo. Esto es bien sabido por quienes recapacitan sólo un segundo: ¿Dónde están los mejores hospitales y profesionales médicos del mundo? (y podría decirse lo mismo, por ejemplo, de las universidades).

Los últimos adelantos terapéuticos, tecnológicos, quirúrgicos y de investigación, son abrumadoramente americanos.

Los profesionales médicos más reconocidos, los investigadores más prestigiosos en la mayoría de los ámbitos, los profesionales con más premios y galardones internacionales, son americanos (o europeos que triunfan allí por las facilidades recibidas y el reconocimiento, que no tuvieron aquí ).

Los mayores avances en la lucha contra el cáncer, los mejores centros quirúrgicos y traumatológicos, son norteamericanos. Houston, Boston  New York….

Todo esto es comprobable y confirmable, pero es que, además, la gente lo sabe de sobra. Igual no lo reconoce alegremente, pero lo sabe.

Capítulo de Gastos. 

EE.UU. gastó en 2005, en programas de salud, 2.862 dólares por habitante y año.

Alemania 2.790, Reino Unido 2.668, Holanda 2.311, Finlandia 2.196, Italia 2.061.

España 1.538.

Si lo miramos en porcentaje con respecto al gasto total del gobierno, tenemos que Estados Unidos dedicó un 21,8% del presupuesto total, a la salud de sus ciudadanos.

Suiza 18,7%, Alemania 17,6%, Francia 16,6%, Reino Unido 16,2%, Italia 14,1%.

España 15,4%.

Fuera de los Estados Unidos, por todo el mundo, el gobierno americano dedica enormes cantidades de dinero a ayudas sanitarias y humanitarias, con agencias gubernamentales como USAID (United States Agency for International Development). Fueron los Estados Unidos los que llegaron antes y con más medios al desastre del Tsunami en el océano Índico en 2.004. Fueron los primeros en el terremoto de Haití. Pero esto no lo consideran noticia relevante los medios de comunicación europeos (y menos los españoles).

Cobertura

El 85% de los ciudadanos americanos está cubierto por un seguro médico. El 100% tiene cubierta la urgencia. En Urgencias no se niega la atención a nadie. Nunca se negó a nadie. Esto es así.

El seguro médico de ese 85%, puede ser privado, en cuyo caso es pagado, total o parcialmente, por la empresa en donde se trabaja, o bien pagado por uno mismo (normalmente los autónomos).

Y puede ser público, a través de Medicare, que cubre la atención médica, hospitalaria y de medicamentos, a mayores de 65 años (o menores con enfermedades crónicas como insuficiencia renal con diálisis, o esclerosis lateral amiotrófica) y que es de ámbito federal.

De ámbito estatal tienen también el sistema Medicaid que ayuda a personas de bajos ingresos a pagar gastos médicos. Según qué estados, la ayuda es mayor o menor, y no es incompatible con Medicare.

Del 15% restante hay unos 10 millones de inmigrantes ilegales (los cuales no entran tampoco, por cierto, en la ley que quiere aprobar  Obama), y el resto es (en su gran mayoría) gente que no tiene su seguro porque no quiere (queda efectivamente una parte mínima de la población que no puede acogerse a ningún plan. Ya dijimos que no era perfecto). Habitualmente son jóvenes (suelen ser sanos y con pocos recursos), que deciden libremente no gastar su escaso dinero, de momento, en un seguro médico. Este resto (unos 32 millones de ciudadanos) son los que tendrían que asegurar obligatoriamente su cobertura sanitaria.

A partir de aquí comenzaría el aspecto ideológico del asunto, en el sentido de si uno quiere que el estado benefactor lo proteja, o bien si prefiere administrar él mismo su dinero y dedicarlo a lo que quiera (salud privada o pública incluidas).






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