Apuntes Liberales (2). Del comercio.

martes 07 junio 2011

Una persona quiere comprar algo y, al mismo tiempo, hay otra que tiene ese algo y, resulta además que lo quiere vender.

Perfecto. La primera consigue lo que buscaba y la segunda también. Ambas hicieron negocio y son un poco más felices que antes.

Sin embargo esto no siempre es así. Si es día festivo o si son las cuatro de la mañana, aparece un tercero en escena e impide que se haga la transacción.

¿Por qué? ¿Acaso no sabemos que cuanto más se mueve el dinero (liquidez) y más veces cambia de manos, más riqueza se produce (aumentando la calidad de vida)?

¿Por qué limitamos las posibilidades de hacer intercambios comerciales?

Se justifica arguyendo que así  se protege al pequeño comercio contra las grandes empresas. ¿Le preguntaron al pequeño comercio si estaba de acuerdo con esas medidas proteccionistas? No.

Además ¿por qué hay que protegerlos los domingos o las noches, y no el resto del día?

El pequeño comercio y el grande conviven sin mayores problemas, y lo hacen perfectamente en países en donde hay libertad del horarios.

Pero al gobernante le gusta intervenir en todo lo que pueda, y limitar, por tanto, nuestra libertad de elegir.






Enviar un comentario

nombre:
correo electrónico:
url:
Su comentario:

sintaxis html: deshabilitado