A mi madre

miércoles 27 febrero 2013

      Te fuiste sin avisar. Te fuiste en tu casa como tú querías.

             Si me apuras, lo hiciste casi a escondidas, y mirando hacia donde querías. Buscándolo a él ¿verdad? Y seguro que lo viste. Que estaba allí.

             Él siempre estaba ahí, en casa como tú decías. ¡Cómo ibas a vivir en otra casa!, si él estaba ahí.

             Ahora te vino a buscar. Ahora no estáis ninguno. Ahora estás, al fin, donde siempre quisiste estar. Con él. Lo has conseguido.

             ¡Genio y figura! Eso lo sabemos los Franco ¿verdad?

             ¡Genio y dulzura! dirá el resto. Y también es cierto.

             Lolita. Beliña.

             Te vamos a echar de menos. Pero sabemos que tú, ahora, estás encantada. Y eso reconforta.

             Te fuiste sin avisar. Te fuiste en paz.

             Mi hijo Antonio, Toniño, quería estar aquí, como tus otros nietos. Te envía un beso muy fuerte envuelto en un poco de desesperación y de soledad. Es la distancia.

             Te fuiste sin avisar. Te fuiste en paz.

Queda en paz.            






Enviar un comentario

nombre:
correo electrónico:
url:
Su comentario:

sintaxis html: deshabilitado